Ganador

Escucha con plenitud el sonido del mar, respira su brisa, observa con detenimiento el revolotear de una gaviota hambrienta. Sabe que hizo todo lo que estaba en su mano, pero la vida no quiso darle el premio que buscaba.

Cuando uno da todo lo que tiene, cuando hace caso a sus sentimientos, se siente satisfecho, aunque el resultado haya sido adverso. Es la filosofía de los ganadores, de quienes han conseguido cultivar internamente la autoestima, los que no focalizan su felicidad en conseguir retos, si no en el camino recorrido hacia ellos.

Sobre el acantilado, visualiza aquella despedida, ese último sorbo amargo a la copa de vino, esa mirada triste, aquel castillo de naipes derruido, y todo el dolor que sintió en silencio.

Es testarudo, y sabe que no cometió ningún error, que volvería a repetir lo mismo, porque eso es lo que le hizo feliz, estar donde quería estar y con quién quería estar. Esa es su fortaleza, su vitamina, amar sin miedos, sin límites, sin esperar ser correspondido, sin buscar el resultado, simplemente amar.

© Óscar Cebollero. Todos los derechos reservados.

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