Ya está bien de tanto edadismo y de dejar que gente con experiencia, talento y motivación, vean como sus CV´s no se tienen en cuenta en procesos de selección.
Y lo digo porque la a IA va a provocar que los profesionales senior vayan a ser más valiosos que nunca para las empresas.
¿Por qué lo pienso? Porque la IA ha democratizado la técnica, pero ha encarecido el criterio.
Hoy, cualquier persona, con o sin experiencia, puede pedirle a una IA que redacte un contrato, una noticia, diseñe un banner, folleto, cree una presentación, diseñe una campaña o programe una aplicación en segundos. La pregunta ya no es cómo se hace, sino qué se debe hacer y si el resultado es correcto.
Ahí es donde el talento sénior se va a convertir en un gran activo para una empresa. De hecho, ya hay muchas empresas potentes que están contratando mucho talento senior ( busca noticias al respecto).
1. El arte del «prompting» necesita contexto
Para que una IA te dé una respuesta brillante, tienes que hacerle la pregunta correcta. Los profesionales de más de 50 años no solo entienden el negocio; han vivido sus crisis, sus evoluciones y sus dinámicas humanas. Su capacidad para dar contexto, matizar y guiar a la IA basándose en décadas de experiencia real es insustituible.
2. El «filtro de la verdad»
La IA es increíblemente rápida, pero a veces se equivoca con una seguridad pasmosa. Un senior no va a dar por buena una respuesta automatizada por falta de bagaje. Con solo mirar el resultado, detectará el fallo al vuelo. Su criterio y veteranía son el control de calidad imprescindible para que las empresas no cometan errores que pueden llegarba ser catastróficos en la toma de decisiones.
3. Las habilidades que la IA no puede replicar
La empatía, la negociación compleja, la intuición comercial, el liderazgo de equipos y la resolución de conflictos humanos. Mientras la IA se encarga del trabajo pesado y operativo, los mayores de 50 años pueden liberar todo su potencial en lo que mejor se les da: el factor humano.
La paradoja de la IA: Cuanta más tecnología automatizada introduzcamos en las empresas, más valor tendrá la experiencia acumulada. La IA da las respuestas, pero los séniors hacen las preguntas correctas.
Es hora de que las empresas entiendan que sin el talento sénior, exprimir al máximo el potencial de la IA es una misión imposible.